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martes, 15 de mayo de 2018

Heidegger en sus textos

Excelente iniciativa de los amigos de Sevilla, quienes llevan promoviendo este tipo de seminarios de lectura desde hace algún tiempo. En esta ocasión se reúnen con Vigo para leer juntos Sein une Zeit

De las siete maneras de contraargumentar

Conferencia de Hubert Marraud

23 de mayo, aula 23, 18:30

domingo, 13 de mayo de 2018

La vigencia de Habermas

Lo principal era el uso del lenguaje como parte primordial de espacios de debate en la sociedad: la existencia de argumentaciones razonadas en cada individuo contribuiría a fortalecer la democracia y a tomar mejores decisiones en conjunto. Hoy en día vivimos en una realidad con argumentos falaces que apelan a los sentimientos, a autoridades erróneas e, incluso, a razones sin cuestionar. El cambio se debe generar desde esa disonancia de ideas que tanto tememos.

Enlace:

https://www.google.es/amp/s/elpais.com/elpais/2018/05/11/opinion/1526053872_172715.amp.html

viernes, 11 de mayo de 2018

Marx contra los alienígenas

En el periódico de Extremadura, sobre Marx, el trabajo, la filosofía y la vida:

http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/opinion/marx-alienigenas_1088631.html

miércoles, 9 de mayo de 2018

El universo es finito

Que la ciencia no existe en el mismo sentido en el que decimos que existen los científicos e incluso sus teorías científicas es una obviedad que se sabe desde Aristóteles, al menos. Aunque quizás algunos lo han podido olvidar, e incluso parece que -cuando hablan de la ciencia- los meros científicos y sus teorías no dejan de ser portavoces de una realidad que progresa aprovechándose de las pasiones y las genialidades de algunas existencias cuyo sentido se encuentra totalmente entregado a una totalidad muyo mayor que ellos mismos. Esta suerte de recuperación de una vieja idea idealista (y positivista) del progreso, es todo menos realista, aunque -como le ocurriera a los neoplatónicos medievales- ellos sean considerados como defensores de cierto realismo científico. Afortunadamente, no todos los realistas científicos son así de idealistas, y el comentario anterior no va dirigido a ellos.
Para despertar de este sueño decimonónico les recomiendo este último trabajo de el reciente fallecido gran científico de nuestra era, donde se puede apreciar que el progreso no lo es de la ciencia, sino progresiones que hacen los únicos sujetos reales de esta historia: los científicos; esos que Feyerabend se esforzó por rescatar comprendiendo -lo diré ortegianamente- sus circunstancias. Si no fuera porque sospecho que en lugar de ontológicamente, muchos creerán que se trata de un término con significado moralista, me atrevería a decirlo heideggerianamennte: sus inmundicias. Pero en España, es mejor decirlo con el maestro Ortega, que nos conocía bien, y aquí es mejor hablar (todavía en España nos escanndalizamos demasiado) de circunstancias.

Comentario a la noticia de El País:

https://elpais.com/elpais/2018/05/02/ciencia/1525265054_514813.html

JORNADA DE ESTUDIO SOBRE EL PENSAMIENTO DE ANTONIO MILLÁN-PUELLES

ORGANIZA DEPARTAMENTO DE LÓGICA Y FILOSOFÍA TEÓRICA DE LA 
UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID


lunes, 7 de mayo de 2018

Michel Foucault, otra forma de ser filósofo


"Foucault dice que la civilización occidental empezó, a partir de cierto momento, a desplegar políticas de exclusión -la exclusión del loco, la del delincuente, la del enfermo- y a desarrollar instituciones para efectivizar esas políticas -el manicomio, el hospital, la cárcel-. Foucault insiste sobre la idea de que lo importante de estas instituciones y sus políticas no eran los individuos afectados, sino la justificación de las exclusiones, que constituyen a la sociedad como su otro: nosotros -los que no estamos encerrados en esas instituciones- somos, así, los cuerdos, los honestos, los sanos; es decir, los normales. Se constituye así, perversamente, una identidad social. Foucault asegura que de esta manera se va desplegando un sistema de control social, y describe cómo se va haciendo más necesario y más represivo. Y cómo vamos todos a convertimos de alguna manera en cómplices y en soportes de ese control social que se expresa privilegiadamente en esas instituciones de las que estoy hablando. La obra de Foucault reflexiona sobre la clausura y sus usos disciplinarios: manicomio, cárcel, cuartel, hospital, fábrica y -¿por qué no?- universidad, o al menos escuela ... Lugares en los que se entra para ser clasificado, vigilado, medido, normalizado, curado, reprendido, formado, conformado, evaluado, reformado, castigado, convertido en miembro forzoso o aquiescente de una institución racionalmente codificada."




El link:

https://libresalsol.wordpress.com/2010/11/05/michel-foucault-otra-forma-de-ser-filosofo-fernando-savater/

domingo, 6 de mayo de 2018

La filosofía de la mente del siglo XXI

Filosofía de la mente del siglo XXI. Así se subtitula el libro de Markus Gabriel, cuyo título es igualmente significativo: el yo no es el cerebro.

Este libro parece tener dos rasgos que en principio mucha gente venía pidiendo al filósofo: el primero, que el filósofo -bien formado previamente en la tradición filosófica- hable sobre cuestiones actuales. El segundo, superar (porque conoce bien ambas) el enfrentamiento acostumbrado entre las tradiciones anglosajona y continental.

Supongo que solo por ello uno puede hacerse una idea relativa al éxito innegable (al menos en ventas) del filósofo estrella de los últimos años.

Los filósofos lo han recibido sin embargo con aparente menos entudiasmo que el público de las librerías y los comercios. Ninguna de las dos tradiciones lo reconocen. Los unos porque cuestiona el cientificismo y la "darwinitis", según los cuales para que un filósofo tradicional pudiese hablar de cuestiones actuales debería renunciar a su tradición continental (Foucault, Vatimo, Heidegger, Schelling, Kant, Wittgenstein...) y plegarse al único método posible: el naturslismo. Según los otros, porque para ser filósofo uno debe ser profundo y y renunciar a escribir libros de masas. Markus Gabriel, solo puede aspirar a encontrar lectores entre los que hayan leído con fruición a los "otros filósofos", los que como Rorty crean que la filosofía puede aspirar aún a ser "edificante" sin renunciar a ser filosofía.

La filosofía de Gabriel se inscribe dentro de la tradición continental, porque se levanta sobre la consideración continental de que el método apropiado debe ser aquel que se corresponda con su tema. Es la gran apuesta que acepta la filosofía continental desde Dilthey, contra el positivismo y cientificismo de Ranke. Pero también se inscribe en la tradición anglosajona, en la de Putnam y Rorty. Y así dialogando sobre actualidad con todos, con Schelling y con Kuhn, con Frege y con Kant, con Putnam y con Heidegger, Gabriel trata los temas que la filosofía continental solo en cafeterías se había atrevido a tratar. Porque los filósofos bien formados no publican sobre temas sin profundidad. El estilo de Gabriel, pues, no puede encajar bien del todo en España, demasiado escolástica; donde estamos acostumbrados a pertenecer a escuelas. Aquí ha sido recibido como un charlatán que no da la razón a nadie, como un discurso demasiado poco contundente contra "supuestos" enemigos. No se ha tardado en ponerle la etiqueta de "relativista", por cometer el supuesto sacrilegio de dialogar con todos bajo la premisa de considerar que los físicos no tienen un estatus más privilegiado que el filósofo para hablar sobre los entes.

Hay desde luego otro aspecto bastante peliagudo que parece sobrevolar la obra de Gabriel. El adiós a la verdad de la corriente filosófica antifundamentacionalista de autores como Vattimo. Sin él: ¿como aceptar el pluralismo epistemológico que nos propone? Supongo que el último paso necesario para acabar con el programa ilustrado podría verse como desechar la concepción racionalista de la verdad sobre la que se construyó el viejo dogmatismo continental. Desde Kant han sido muchos los intentos por repensar la verdad. No lo verdadero, sino la propia noción de verdad. Gabriel parece inscribirse en esa otra historia ocultada que frente a Descartes se inicia con Montaigne, que frente a Hegel pasa por Schelling, por Marx, frente a Carnap por Heidegger... Sin olvidar a tantos otros: Kuhn, Rorty, Foucault... La historia de los que se han opuesto a afirmar las verdades de la historia para comprender la verdadera historia de las afirmaciones. Siendo así... ¿Cabe esperar que los sabios y doctos filósofos reaccionen de otra manera? La sociedad sí parece haber recibido por fin entre abrazos libros de filosofía alemana.

La polémica esta servida. Parece que habremos definitivamente de leerlo, para ver qué da de sí todo este revuelo.

Comentario a la noticia del cukturamas:

http://www.culturamas.es/blog/2017/03/02/yo-no-soy-mi-cerebro-de-markus-gabriel/

Habermas sobre la actualidad

En El País:

https://elpais.com/elpais/2018/04/25/eps/1524679056_056165.html

viernes, 4 de mayo de 2018

Phýsis-Natur

Cartel y programa de la próxima jornada del seminario permanente que anualmente organizan las facultades de Sevilla y Málaga para analizar los encuentros y desencuentros entre Grecia y Alemania. 


miércoles, 2 de mayo de 2018

Entrevista a Chomsky

Abandona a los 90 años el MIT

La entrevista en:

https://elpais.com/cultura/2018/03/06/babelia/1520352987_936609.html

martes, 1 de mayo de 2018

El libro más claro del filósofo más oscuro

El libro que pretendía restituir la pregunta por el ser, contra la metafísica.  Y que acaba conduciéndolo para unos hacia una defensa de la vida sin responsabilidad ni culpa, y para otros a una reflexión sobre la apropiación de la vida.

Aquí, una interesante reflexión sobre Sein und Zeit y sus guías de lectura:

https://elpais.com/cultura/2016/05/17/babelia/1463497629_936834.html